El díficil traslado a la pantalla
Debo decir que la adaptación de "Crímenes imperceptibles" de Guillermo Martínez a la pantalla grande por parte de Alex de la Iglesia a sus "Los crímenes de Oxford" cumple. Igual hay que aclarar que lo que gana la peli en personajes y escenarios que en el libro están más planos lo pierde en su narración que va decayendo terriblemente para un film de misterio. Igual es un buen entretenimiento de suspenso y conjuga muy bien o rescata, mejor dicho, el espíritu de desafío matemático del asesino.

